Ante el abismo.



Estoy enfermo, enfermo y me doy cuenta.
Ese líquido ya está en mis venas.
Está en mis venas y no me permite mover los brazos,
está durmiendo mis ojos, está haciendo temblar mis rodillas.

Asomado ante el abismo,la lujuria se desborda en medio de su cara...
debía concentrarse en morir de otra manera,en el instante preciso y a la hora convenida...
cuando los soles a la tierra habían coronadoel desierto profundo se había adormecido.

Tiemblan mis rodillas y mis pies, caigo y no duele.
Ya no siento.
Estoy en el suelo, sé que está frío,
ese hielo comienza a enfriar mi piel...
...ya ni el sol, ni el fuego podrá volver a darme el calor que necesito...

caen ecos que se esparcen,sobre rocas desnudas de cuerpos mutilados.

Tilo Nurmi/Crisálida Invernal

No hay comentarios:

Publicar un comentario